El humo que emiten los coches es una importante amenaza para la salud en nuestras ciudades. En los últimos años, gracias a serie de mejoras técnicas, la emisión de los contaminantes más tóxicos se ha reducido. Sin embargo, el número de vehículos ha crecido y todavía hay muchos coches antiguos y con un mal mantenimiento circulando a diario por las calles, por lo que los problemas de contaminación se encuentran presentes.
En situaciones de estabilidad atmosférica, los contaminantes procedentes de los tubos de escape de los automóviles se concentran poco a poco en el aire de la ciudad
Estos son los contaminantes tóxicos más importantes asociados con el transporte:
Monóxido de carbono (CO)
Se produce principalmente en los motores de gasolina debido a la combustión incompleta del combustible. Es un gas incoloro e inodoro que engaña al organismo reduciendo la capacidad de la sangre de llevar oxígeno, aunque suele ser raro que se den niveles peligrosos en espacios abiertos.
En las zonas urbanas los vehículos a motor son responsables de la presencia de hasta el 90% del monóxido de carbono existente en el aire.
Partículas en suspensión
Son sólidos de muy pequeño tamaño (generalmente menor que la centésima parte de un milímetro) de muy variada naturaleza química, que se originan especialmente en los motores diésel. Su principal problema es que, debido a su tamaño, son capaces de penetrar en las vías respiratorias irritándolas y produciendo otros efectos adversos en función de su composición.
Hidrocarburos (HC)
Como las partículas, se originan por la combustión incompleta de la gasolina o el gasóleo, y engloban una gran cantidad de sustancias complejas, que reaccionan fácilmente con otros gases produciendo contaminantes aún más peligrosos.
Los hidrocarburos reaccionan con el óxido de nitrógeno en presencia de luz solar y temperaturas elevadas, formando ozono a nivel del suelo. Mientras que la capa de ozono de las capas altas de la atmósfera nos protege de radiaciones ultravioletas, el ozono a ras del suelo puede causar irritación ocular, tos y dificultades respiratorias.
Óxidos de nitrógeno (NOx)
Son gases que tienen un importante papel en la formación del smog fotoquímico (una mezcla de diversos compuestos en forma de humo, niebla y aerosoles que cubre las ciudades). Se produce cuando el sol y el calor hacen reaccionar los hidrocarburos y óxidos de nitrógeno que generan los tubos de escape.
El óxido de nitrógeno contribuye también a la formación de ozono y lluvia ácida, así como a problemas de calidad del agua.