Un libro y un cómic recuerdan la historia del Funicular de Larreineta con motivo de su centenario
- Las publicaciones, promovidas por el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Trapagaran junto a Euskotren, ponen en valor los 100 años de historia y el impacto social y económico de este icono del patrimonio industrial vasco
- Euskotren completa la remodelación de las dos cabinas, permitiendo restablecer el servicio habitual este viernes 11 de septiembre tras finalizar las pruebas técnicas
En el marco de la conmemoración del centenario del Funicular de Larreineta, el Gobierno Vasco —a través de sus departamentos de Movilidad Sostenible y de Turismo, Comercio y Consumo—, Euskotren y el Ayuntamiento de Trapagaran han publicado un libro y un cómic sobre los primeros 100 años de existencia de este emblemático medio de transporte. Estas publicaciones, desarrolladas bajo la coordinación del director del Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren, Juanjo Olaizola Elordi, tienen el objetivo de contribuir a un mayor conocimiento de su historia entre los diversos públicos y forman parte del homenaje institucional de Euskadi, Bizkaia y Trapagaran al poder transformador que ha tenido en el desarrollo económico y social de la zona.
La consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, el alcalde de Trapagaran, Miguel Ángel Gómez Viar, y el propio Juanjo Olaizola han presentado este jueves en la estación de La Escontrilla del Funicular ambas obras, que acercan a la ciudadanía la historia y el valor de este medio de transporte. El libro aborda los aspectos esenciales de su primer siglo de actividad, el entorno minero de Meatzaldea, el contexto socioeconómico de Bizkaia y el Valle de Trápaga, el transporte entre la Zona Alta y la Zona Baja, la justificación del proyecto, los cinco años de obras y los 100 años de servicio público a través de las distintas etapas históricas hasta el traspaso de la gestión al Gobierno Vasco.

La publicación, titulada Centenario del Funicular de Larreineta, está escrita por Iñaki Esteban Arispe, Jesús María Esteban Arispe y Juanjo Olaizola Elordi. En ella se incluyen además otros ejemplos de funiculares de Europa y de Euskadi, entre ellos los de Artxanda e Igueldo, y se relatan aspectos como las reflexiones que se realizaron para garantizar la movilidad de la zona minera, hasta descartar otras alternativas -como un ferrocarril convencional, el transporte por carretera o un tren de cremallera- y optar por el funicular. También realiza un reconocimiento hacia las personas trabajadoras de este medio de transporte, especialmente en épocas como el franquismo, cuando cerca de la mitad de los trabajadores fueron represaliados.
La consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, ha indicado que “para el Gobierno Vasco y Euskotren es muy importante preservar la memoria, no solamente del funicular sino de toda una comarca que en torno a él ha visto épocas muy diversas; para conservar esa memoria es importante llegar a las generaciones más jóvenes también”.
Por su parte, el alcalde ha agradecido a las personas autoras de ambas publicaciones su trabajo para poner en valor los 100 años del funicular y ha avanzado que el cómic será distribuido en centros educativos de la zona en los próximos días.
Juanjo Olaizola ha destacado de Larreineta “sus características técnicas, únicas en el mundo, al ser el único funicular diseñado con cabinas desmontables, mediante grúas puente, que facilitaban su retirada en un par de minutos y permitían el acceso de vehículos de carretera, con lo que el transporte de mercancías se podía realizar de forma ágil y barata”.
Por otro lado, se ha editado el cómic conmemorativo titulado Funicular de Larreineta, 1926-2026, con ilustraciones de Amaia Ballesteros y textos de Juanjo Olaizola, un relato visual que traslada a jóvenes y personas adultas el desarrollo de este medio de transporte y cómo ha contribuido al desarrollo del entorno en el que se asienta. Con motivo de ambas publicaciones, el próximo martes 15 de septiembre, a las 18 horas, el Palacio Olaso de Trapagaran acogerá una conferencia sobre la historia y el legado del Funicular, que correrá a cargo de sus autores e ilustradora. El libro podrá ser adquirido en los quioscos y librerías de Trapagaran, en la tienda del Museo Vasco del Ferrocarril y en la web del editor (https://maquetren.net/), más gastos de envío.
Colocación de la segunda cabina y vuelta a la normalidad del servicio
Ambas publicaciones hacen referencia a una historia de superación de obstáculos, desde el primer proyecto que no llegó a materializarse hasta la mejora final del día a día de las personas trabajadoras del sector minero. Un relato que llega hasta hoy en día, dado que, en el marco de las actuaciones del centenario, Euskotren ha acometido la reforma integral de las cabinas del Funicular, que hoy en día posibilita en torno a 100.000 traslados cada año. Esta misma semana se ha colocado la segunda unidad ya restaurada, tras la colocación de la primera el 15 de julio, por lo que se están completando en la actualidad las pruebas técnicas necesarias para que mañana, 11 de septiembre, el funicular reactive sus viajes con las cabinas que ofrecerán un servicio público más cómodo y accesible. Durante los trabajos de reforma, se ha continuado prestando el servicio (reducido al faltar una de las cabinas), reforzado con un servicio de autobuses, lo que ha permitido no suspender el servicio de funicular, salvo por labores de mantenimiento.
Tanto la renovación de las cabinas mirando al futuro del funicular como la publicación del libro y el cómic se suman a las múltiples actuaciones conmemorativas impulsadas por el Gobierno Vasco, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Trapagaran, que se concentrarán especialmente en los próximos días. Los actos continuarán el próximo jueves 17 de septiembre con la presentación de un cupón de la ONCE dedicado al funicular, antes de dar paso a la gran jornada festiva y cultural del centenario que se celebrará en Trapagaran, Larreineta y La Arboleda el próximo sábado 19 de septiembre.
El Funicular de Larreineta, gestionado por Euskotren y declarado Bien de Interés Cultural en 2014, es un símbolo del patrimonio industrial vasco único en Europa por su plataforma horizontal. Sus características constructivas transformaron la vida minera y social del entorno minero. Aunque en sus orígenes transportaba tanto a personas como mercancías, hoy en día es la puerta de acceso a Meatzaldea, permitiendo a residentes y turistas conectar con Larreineta, La Arboleda y su entorno natural.