La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao y Euskotren firman un acuerdo de donación de material móvil histórico

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La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao y Euskotren firman un acuerdo de donación de material móvil histórico

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Euskotren, sociedad pública dependiente del Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, y gestora del Museo Vasco del Ferrocarril, ha alcanzado un acuerdo de donación de bienes con Trenbideen Bilboko Lagunen Elkartea/Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, para la preservación de material móvil perteneciente a la historia del ferrocarril de Euskadi.

El acuerdo firmado hoy martes en las oficinas centrales de Euskotren en Atxuri, por el presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, Juan Manuel Estradé, y el director general de Euskotren, Javier Seoane, contempla la donación a dicha sociedad pública del material móvil histórico siguiente: 

• Locomotora Guipúzcoa V.N. Nº 6.
• Coche salón VN Zfhv 1.
• Coche primera VN Afv 1.
• Coche tercera VN Cfv 13.
• Furgón SB Dfh 103.

La locomotora de vapor Guipúzcoa y los tres coches de viajeros/as mencionados pertenecen a la primera etapa del Ferrocarril Vasco Navarro cuya concesión y construcción asumió The Anglo Vasco Navarro Railway Company Limited para el primer tramo abierto al público entre Vitoria-Gasteiz y Leintz-Gatzaga. Debido a la situación económica que atravesaba dicha empresa, en el año 1897 el servicio pasó a manos del Estado español, que se hizo cargo de la línea y asumiría su terminación, ampliación y mejoras.

La Guipúzcoa fue construida por la Société Anonyme de Saint-Léonard (Lieja-Bélgica) en 1892 con el número 920, para un contratista de las obras del Ferrocarril Vasco Navarro. Pertenecía al modelo 4AC de ese fabricante, una locomotora de tres ejes acoplados. Al incorporarse al parque de material móvil del Anglo Vasco Navarro fue numerada con el 6.

A pesar de su pequeño tamaño, resultó una locomotora fiable y apreciada. Durante un tiempo fue prácticamente la única habitualmente empleada en el servicio entre Vitoria-Gasteiz y Salinas. Por la magnitud del mismo, podía ser efectuado con una sola máquina y la Guipúzoa fue la elegida para dicha tarea.

Al llegar la electrificación y ampliación de líneas del Ferrocarril Vasco Navarro, la Guipúzcoa pasó a realizar trenes de trabajo y maniobras en la estación de Vitoria-Ciudad, alcanzando prácticamente 70 años en servicio. Llegó a hacerse muy popular, recibiendo en el mundo ferroviario el sobrenombre de “Teresita”. Por otra parte, fue la única del parque fundacional del Vasco Navarro que nunca salió del mismo, manteniéndose toda su vida activa en estado prácticamente original.

El coche salón VN Zfhv 1 fue uno de los dos coches salones de dos ejes del Ferrocarril Vasco Navarro en su primera época. Fue construido, como todo el primer parque de viajeros/as de dicho ferrocarril, por The Ashbury Railway Co. Ltd. de Manchester (Inglaterra) en 1887. Dado su carácter, no era utilizado habitualmente en el servicio comercial de viajeros/as. Su destino fue el de los servicios para eventos especiales. En concreto, era el coche utilizado para las autoridades que recorrían la línea férrea.

Interiormente, la caja está dividida en dos salones, más zona de entrada dotada de dos portezuelas. Dispone también de un compartimento de servicio y un aseo. El coche permite un total de 14 plazas, en cuatro butacas de una plaza y dos butacones de tres plazas en el salón grande, más dos butacas de dos plazas en el compartimento mirador.

El coche primera VN Afv 1 fue el primero de un lote de cuatro coches de primera clase construidos por The Ashbury Railway Co. Ltd. de Manchester, en 1887, para el primer tramo del Ferrocarril Anglo Vasco Navarro. Formaron en el ferrocarril la serie Afv 1 a 4. Con ellos llegaron seis coches de segunda (serie B 5 a 10) y siete de tercera (serie C 11 a 17) que, junto a los dos coches salones, formaron el parque inicial de la línea. Está dividido en su interior en tres compartimentos iguales, de seis plazas cada uno, con asientos de lado a lado en tapizado tipo terciopelo rojo. El suelo dispone de moqueta de lana.

Por lo que respecta al coche tercera VN Cfv 13, perteneció al lote de siete coches de tercera clase, construidos por The Ashbury Railway Co. Ltd. en 1887. Cuenta con acceso por cuatro portezuelas laterales con apertura hacia fuera y sin comunicación interior, por lo que dispone de estribo corrido. No dispone de ventanas, salvo las correspondientes a las propias puertas. La caja está dividida en su interior en cuatro espacios iguales de ocho plazas cada uno, sin paredes divisorias, con asientos de lado a lado en tablillas de madera.

Finalmente, el furgón SB Dfh 103, es el único vehículo de los donados por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao a Euskotren que no procede del Ferrocarril Vasco Navarro. En este caso, formó parte del parque del Ferrocarril de Santander a Bilbao. En concreto, a un lote de seis furgones cerrados unidades, serie D 101 a 106, construidos en Bristol (Inglaterra) en 1903. El furgón fue cedido por el Estado para formar parte de la composición del tren histórico de los Amigos del Ferrocarril de Bilbao desde sus primeros tiempos, para cumplir la doble función de vehículo freno y servicio para efectos y equipajes. Interiormente, está dividido en zona de furgón con sendas puertas correderas y departamento de Jefatura de Tren, que cuenta con puertas de acceso independientes.

En virtud del contrato suscrito de donación de bienes, la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao transmite la propiedad del material móvil histórico descrito a Euskotren, a título de donación. En primera instancia, una vez entregados a Euskotren, estos vehículos históricos ferroviarios permanecerán bajo la custodia de la operadora vasca, protegidos para su adecuada conservación y protección.

El Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren y sus colecciones

El Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren, sociedad pública dependiente del Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, reúne en sus instalaciones (Azpeitia, en Gipuzkoa) una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa y buena parte de los testimonios que la rica historia del ferrocarril ha generado en nuestro país: máquinas, vagones, herramientas, tranvías, uniformes y toda clase de elementos imprescindibles para el servicio. Algunos, fabricados por las industrias más prestigiosas del mundo en países tan dispares como Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Suecia, Italia, Holanda, Hungría, Gran Bretaña o los Estados Unidos. Otros, realizados por las firmas vascas como CAF, Babcock&Wilcox, Euskalduna, La Naval, Herederos de Ramón Múgica, JEZ o Mariano de Corral.

Todos ellos cobraron vida gracias al trabajo de millares de ferroviarios/as que supieron ofrecer a la ciudadanía vasca el mejor de los servicios, dentro de las circunstancias históricas de cada época. 

En cualquier museo ferroviario, la parte más atractiva de sus colecciones acostumbra a ser el material móvil. En este sentido, el Museo Vasco del Ferrocarril cuenta con 90 vehículos históricos, de los que 70 se encuentran restaurados y, de ellos, 50 en estado de marcha. Aunque la mayoría están estrechamente vinculados a la historia ferroviaria de Euskadi, muchos también trabajaron en el pasado en Cantabria, Asturias, País Valenciano, Andalucía, Castilla-León, Catalunya, Castilla-La Mancha, Madrid, Galicia, Navarra, Aragón o Portugal.

Como consecuencia de la rápida electrificación de las líneas principales, la tracción vapor desapareció en Euskadi en fecha temprana respecto a otras regiones peninsulares. Pese a esta circunstancia, el Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren ha logrado reunir una interesante colección de estos ingenios, que representan los orígenes de este medio de transporte. En concreto, dispone de un total de 13 locomotoras de vapor, de las que 11 están restauradas y, de ellas, 7 se encuentran en orden de marcha.

La tracción eléctrica, sin duda, la más característica de los ferrocarriles de Euskadi, cuenta también con una nutrida representación: 12 automotores y 6 locomotoras, entre las que destaca la construida por AEG de Berlín en 1925 para la Sociedad Explotadora de Ferrocarriles y Tranvías, titular del ferrocarril de San Sebastián a la Frontera Francesa, el popular “Topo”, que, en la actualidad, es la locomotora eléctrica en orden de marcha más antigua de la península. En cuanto a la tracción diésel, dispone de 8 locomotoras y un automotor. Este último, construido por Allan (Rotterdam) en 1953, fue donado por Comboios de Portugal y es uno de los vehículos más representativos de la vía métrica del vecino país.

La colección del Museo se completa con coches de viajeros/as, vagones de carga, vehículos auxiliares y tranvías eléctricos. Estos últimos pueden operar en un pequeño tramo de 150 metros dotado de línea aérea alimentada a 500 voltios en corriente continua. Además, el Museo Vasco del Ferrocarril cuenta con algunos vehículos no ferroviarios como un trolebús, una apisonadora diésel de 1930, un cambión de bomberos de 1922 o un autobús Barreiros de 1966.

Pero, además de los vehículos, las personas visitantes del Museo pueden encontrar otros conjuntos y colecciones de excepcional interés entre los que destacan el primitivo taller mecánico del Ferrocarril del Urola y las colecciones de relojería ferroviaria y de uniformes Jesús Mínguez. Para contextualizarlas adecuadamente, el Museo Vasco del Ferrocarril también dispone de un archivo documental y fotográfico, así como una biblioteca que permite conservar la memoria histórica del ferrocarril en Euskadi.

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