Si tu centro de trabajo está a menos de 5 o 10 km. de distancia, no hay cuestas muy empinadas en el trayecto y quieres mantener tu forma física, esta es una buena opción. En distancias que no superen los 8 km, una bicicleta puede batir fácilmente a un coche en horas punta.
Si tu distancia al trabajo es mayor, puedes utilizar un trayecto mixto bicicleta-ferrocarril. Por ejemplo, EuskoTren permite el acceso con bicicletas a los trenes. Otra opción son los estacionamientos de bicis vigilados en las estaciones de ferrocarril. Y otra más los sistemas de alquiler de bicicletas próximos a los intercambiadores de transporte.
1 Necesitas una bicicleta cómoda y ligera, con espacio para guardar el pequeño equipaje que necesitas.
2 No olvides hacerte con un casco y un candado.
3 Diseña la ruta al trabajo. Usa como criterio principal la comodidad, más que la distancia. Por ejemplo, una ruta directa que coincida con una carretera de seis carriles puede ser peor que otra más larga por una carretera secundaria.
¿Cómo se reduce mi línea de CO2?
• Se reduce de manera radical: un trayecto en coche de 20 kilómetros emite a la atmósfera alrededor de 4.250 gramos de CO2 equivalente, el mismo trayecto en bicicleta tiene emisión 0.
• Otra ventaja es que los atascos se superan con bastante facilidad en bicicleta. Recuerda prestar mucha atención atención a la seguridad: colócate en el carril adecuado, lleva ropa de colores vivos o, mejor aún, un chaleco con tiras reflectantes, y mantén los ojos y oídos bien abiertos ante cualquier maniobra inesperada en la carretera.
• Pedalear es una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestra salud. Los ciclistas tienen un riesgo tres veces inferior a la media de la población de sufrir un accidente cardiovascular, mantienen un peso saludable y poseen una forma física equivalente a la de una persona entre cinco y diez años más joven.