Una persona normal, sin ningún entrenamiento, puede recorrer sin problemas unos cuatro kilómetros en una hora. Si cuatro kilómetros te parecen demasiado, piensa en términos de uno o dos kilómetros: de 20 minutos a media hora de paseo. Si tu lugar de trabajo está a esa distancia, ir andando al trabajo es una seria alternativa de transporte.
Una distancia sana para caminar equivale a unos 10.000 pasos al día, pero las personas que tiene trabajo sedentario y que acuden al trabajo en coche sólo caminan una media de 3000 pasos al día.
1 Haz la prueba: un dia que no tengas mucha prisa, regresa a casa caminando después del trabajo. Mide el tiempo que tardas y las condiciones del camino para ver si esta opción es adecuada para ti.
2 Sustituye paulatinamente algunos viajes motorizados trabajo-domicilio por viajes a pie. Puedes comenzar por hacerlo una vez a la semana y ampliar progresivamente el número de trayectos semanales.
3 Caminar es una alternativa que sólo tiene ventajas: ahorrarás dinero, mejorarás tu forma física y reducirás tus niveles de estrés.
4 La pérdida de tiempo es pequeña en estos trayectos cortos. Un recorrido de 1,5 kilómetros, por ejemplo, te llevará unos 20 minutos a pie, de 8 a 25 minutos en automóvil y entre 15 y 30 minutos en autobús –dependiendo en ambos casos de las condiciones del tráfico– y unos 10-15 minutos en metro.
¿Cómo se reduce mi línea de CO2?
Tu línea de CO2 se hará tan tenue que casi desaparecerá, si practicas el caminar hacia el trabajo con asiduidad. Te colocarás en plena “zona verde”.