Durango

 

Valores naturales

Uno de los paisajes de montaña más emblemáticos del País Vasco, con una de las cresterías más espectaculares de la Península. Importantes valores hidrogeológicos y geomorfológicos. Abundantes fenómenos cársticos. Manchas forestales de hayedo y de encinar cantábrico muy importantes. Enclaves, de alto interés zoológico, de fauna mediterránea. Endemismos botánicos, dentro de una riqueza de flora destacada. Buitre leonado. Varias especies de águilas. Jabalí. Gato montés. Lirón careto.

Monumentos del hombre

Numerosas ermitas rurales, todas ellas destacados puntos panorámicos. El santuario de Urkiola. Las antiguas “txabolas” o refugios pastoriles. Los tradicionales caseríos, en las faldas de la montaña.
Las cresterías de Urkiola
La recuperación como vía verde del antiguo ramal ferroviario de Elorrio permitiría el óptimo enlace ecoturístico entre la línea de Euskotren Bilbao – Donostia/San Sebastián, en la estación de Durango, y los límites del parque natural de Urkiola. Este espacio natural protegido, aparece integrado, esencialmente, por las lladas Crestas del Duranguesado junto con las vertientes montañosas que dominan los valles del Indusi y del Aramoyana. Se trata de uno de los paisajes más espectaculares de las montañas vascas.
Nuestra ruta puede servirse de la bicicleta hasta más allá de Apatamonasterio, progresando incluso hasta la aldea de Arrazola.

Luego deberemos continuar a pie, por las sendas de montaña que nacen de Urkiola, asimismo uno de los paraísos para el senderismo de montaña. En primer lugar, se tratará de ganar las alturas de la sierra de Aramaio, por cuya cresta caliza enlazaremos diversas cumbres comarcales. Los caseríos, los rebaños de ovejas lachas, las solitarias ermitas irán quedando progresivamente en el fondo del valle. Así iremos ganando altura, paulatinamente, hacia la contigua cumbre de Amboto (1.330 m.), escindida de las paredes del Izpitze (1.620 m)
La ascensión al Amboto no resulta complicada desde el collado de Zabalaundi, aunque de fuerte pendiente. Aquí se sitúa la cueva de la legendaria Mari, la llamada Dama de Amboto, arraigado personaje de la mitología vasca precristiana que sitúa precisamente en este paraje del parque natural su morada legendaria... Alcanzada la cumbre del Amboto, los mejores panoramas sobre el contiguo valle de Atxondo, la crestería de Durangoaldea, el macizo de Peña Gorbea por el Suroeste, entre otras muchas perspectivas más, pasarán a ser de nuestro dominio.
El tejado del santuario de Urkiola marca la exacta divisoria de aguas entre dos mares, el Cantábrico y el Mediterráneo. En su busca descenderemos desde el Amboto por distinta vía: esta vez, por la ladera suroeste. Luego iremos dejando a nuestra derecha las crestas del Saitze (1.225 m.), del Elgoin (1.240 m.), del Kurutzeta (1.210 m.); franquearemos el collado de Asuntze; y alcanzaremos la fuente de Pol-Pol, en las laderas escabrosas del Urkiolamendi (1.011 m.). Más allá del santuario-refugio mencionado, el descenso hacia Apatamonasterio, contorneando el monte Alluitz, hasta la aldea de Mendiola.

 

 





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